La Conferencia Episcopal Española, siguiendo el mandato del Concilio Vaticano
II de restablecer el catecumenado (cf. Sacrosanctum Concilium, 64; Christus
Dominus, 14; y Lumen gentium 14) y la normativa del Código de Derecho Canónico
(cf. c.788), publicó, el 28 de febrero de 2002, el documento "Orientaciones
pastorales para el Catecumenado", basándose en el Ritual de la Iniciación
Cristiana de Adultos (RICA) del año 1972.
Nuestro Presbiterio diocesano estudió el Catecumenado en varias jornadas de trabajo y reflexionó sobre los retos actuales del mismo, provenientes del número cada vez mayor de adultos y de niños en edad escolar que piden ser bautizados.
La instauración del Catecumenado en nuestra Diócesis de Alcalá de Henares es una ocasión de gracia para la renovación de la vida eclesial y una oportunidad para dar testimonio de la fe, anunciando el Evangelio a toda criatura (cf. Mc, 16,15). La Iglesia, a su vez, es renovada y enriquecida por los nuevos creyentes, que son siempre un signo de la vitalidad del Evangelio.
Instaurado, pues, el catecumenado en nuestra Diócesis, con Decreto del 8 de abril de 2007, Prot. 74/07, es nuestro deseo que todos los fieles cristianos, sacerdotes, religiosos y laicos, asuman esta hermosa tarea eclesial, poniendo en práctica la normativa al respecto.
El Concilio Vaticano II puso de relieve la misión de los fieles laicos, abordada posteriormente de manera singular en la exhortación apostólica postsinodal "Christifideles laici" del Papa Juan Pablo II. En el espíritu del magisterio eclesial, estamos llamados a reconocer y potenciar la tarea que corresponde a los laicos, fundada en el sacerdocio común recibido en el bautismo. Iniciamos, en el presente curso pastoral, una serie de objetivos y acciones, que deberán proseguir en años sucesivos para llevar adelante este reto.
Entre los fieles laicos se encuentran los jóvenes, que siempre han sido objeto de preocupación por parte de los pastores. Pero en la praxis general de las Diócesis, la pastoral juvenil se ha reducido muchas veces a la preparación para la recepción del sacramento de la Confirmación; sin embargo, en cada parroquia debería haber un trabajo pastoral con jóvenes ya confirmados y una atención especial a los jóvenes que muestran signos de posible vocación a la vida de especial consagración.
La "Misión Joven", que la Provincia Eclesiástica de Madrid inició el curso pasado y que fue vista con recelo por parte de algunos sacerdotes, ha sido una excelente ocasión para animar a los jóvenes a ser agentes de evangelización, más que receptores pasivos de actividades pastorales. Era una oportunidad pastoral que no se podía desaprovechar. Concretamos para el presente curso un objetivo dedicado a la pastoral juvenil, en sintonía con la "Misión Joven".
Durante el curso anterior 2006-2007 se ha elaborado en nuestra Diócesis un programa de formación para quienes desean contraer matrimonio canónico. Corresponde en el presente curso pastoral iniciar dicho programa y ponerlo en marcha paulatinamente, aunque no quede fijado como objetivo prioritario. El campo de la pastoral familiar es muy importante y se ha de tener presente en nuestra actividad eclesial. La Jornada Mundial de la Paz de 2007, que está dedicada a la familia, puede ayudar a este fin.
Finalmente ha salido a luz el primer Catecismo de la Conferencia Episcopal Española para niños, titulado "Jesús es el Señor". Es el instrumento válido para preparar a los niños a la celebración de los sacramentos de iniciación.
Para el presente curso pastoral, pues, nos comprometemos a desarrollar el objetivo general de "Potenciar la dimensión evangelizadora de los fieles laicos", concretándolo en el campo del catecumenado, de la corresponsabilidad laical y del mundo juvenil.
Potenciar la dimensión evangelizadora de los fieles laicos.
Dar a conocer a los fieles el proceso del Catecumenado de Adultos.
1. Formar catequistas que acompañen el proceso catecumenal de adultos.
2. Informar a los padres de los niños no bautizados sobre el nuevo plan catecumenal.
3. Elaborar algunos materiales para facilitar la asimilación del proceso catecumenal.
Profundizar en la corresponsabilidad de los laicos.
4. Estudiar en los arciprestazgos materiales sobre la corresponsabilidad de los laicos.
5. Preparar personal para acompañar en el itinerario de formación de laicos, propuesto en el Plan pastoral de la Conferencia Episcopal Española.
6. Implicar a las parroquias en la celebración del Día del Apostolado Seglar.
Animar a los jóvenes a ser evangelizadores, en el espíritu de la «Misión Joven».
7. Formar grupos de jóvenes en todas las parroquias, para que vayan asumiendo tareas evangelizadoras concretas.
8. Potenciar la pastoral vocacional con los confirmandos y con los demás jóvenes.
9. Secundar las acciones del Secretariado diocesano de Infancia y Juventud
para este curso pastoral.